Saltear al contenido principal

Última boda.

Última boda. Si. Al menos de este año. El año que viene también trae bodas. Una cuantas. Pero este año, se acabó. Cerramos la puerta a la temporada 2019. Saldo positivo. No me refiero a lo económico. No. Siendo autónomo, decir lo del saldo positivo es complicado. Tampoco quiero ir de llorón por la vida. Pero alguna lagrimica se me escapa. Próximamente haré una entrada en este, nuestro blog, con un resumen de la temporada. Hablaré de la cantidad de gente que he conocido. Las experiencias que nos ha tocado vivir. También hablaré de anécdotas. Que las ha habido. Bastantes. Pero eso será otro dia. Lo que he escrito aquí solo es un teaser. Para enganchar. Un poco de expectativa no es mala. En breve os cuento.
Centrándome en la boda de Alfredo y Yolanda. Fiestón. Cerca de los 400 invitados. No llegaban por poco. 400 invitados es mucha gente. Toda buena.  Mucho personal a grabar. Es complicado. Por mucho que intentes que salga todo el mundo, es casi imposible. También pasa que entre tanta gente, al final no tienes claro si a ese señor del cubata lo has grabado ya antes riñendo a su hijo por beber Coca Cola o si la chica del puro es la misma que has grabado durante la ceremonia llorando emocionada. Mucha gente, si. Y entre tanto personal, lógicamente, había de todo. Niñ@s, anciano@s y gente joven. Jóvenes de entre 20 y 50. Porque los que rondamos los cincuenta palos también somos jóvenes. ¿No? Pues eso. Boda celebrada en Carcastillo. Emotivo momento fue aquel en el que comprobé que no siempre llueve a mares en esa localidad. La última vez que hice una boda allí, los anillos llegaron en Zodiac. Como os cuento. Es mas. De vuelta a casa, hasta nevó. Casi nada. Pero este sábado, no. Dia fresquito, pero perfecto. Con su brisa y sus hojas otoñales. Mira que es bonito. ¡Vaya con el otoño! ( si es tan amable el lector o lectora, cambie la palabra “vaya” por la rima con la palabra “otoño” que se le ocurra, yo no me he atrevido por no parecer soez).
Ambientazo en la plaza del pueblo. Difícil encontrar un hueco. Tantos invitados como gente del pueblo. Un número aproximado de 15000 personas (sin exagerar) se juntaron en la plaza para ver llegar a Alfredo y Yolanda. Majos estos dos. Muy. Muy como es la gente de toda esa zona. Una gozada. Te reciben como si te conociesen de toda la vida.

El caso es que llegaron a la plaza. Menos mal. No quiero ni imaginar que hubiera pasado si no aparece alguno de ellos. Como chascarrillo sería chulo vivirlo, pero muy agradable no debe ser, digo yo. El caso es que si. Llegaron. Se casaron. Y se marcharon. Ellos y los 400. Allí quedaron los otros 14.600 espectadores. Que maja la gente de Carcastillo. Es curioso esto que sigue pasando en los pueblos. Ese sentimiento de grupo que hay. En las ciudades ya no pasa esto. Me parece que es bonito. Que todo el pueblo te acompañe. Al menos hasta la plaza. Luego ya, cada uno que coma en su casa. A los del restaurante les puede dar un mal. Que te aparezcan 14.500 si avisar, a la cocina gracia no le hará. Seguro.
El restaurante. Marisol. Desde aquí. Un diez. Organización y atención. Por la parte que me toca, mil gracias por todo. Nos dieron de comer para ese sábado y para los siguientes 10 dias de la semana. Muy bien. Muy agradecidos. En algunos sitios deberían tomar nota. Sin dar nombres.

Desde ahí y hasta el final, fiesta. De las buenas. de las de ambientazo. Y de las de emociones. Que el dia dio para todo. Hubo mas de una lágrima y muchos, muchos abrazos. Algún que otro deporte de riesgo también. El “chafasillas” será deporte olímpico. Al tiempo. Y Alfredo se llevará varias medallas. Yo flipé mucho. Hasta me preocupe por su parte trasera. Pero un campeón, oye. Ni inmutarse.

Yolanda y Alfredo. Mi última pareja del año 2018. Ojalá, las que vengan el año que viene, sean tan majas como vosotros. O la mitad al menos.

Creo que me estoy alargando demasiado. No es cuestión de haceros seguir leyendo con lo que cuesta hoy en dia pillar un par de minutos para detenerse a leer. Y si ya es para leer cosas escritas por mi, ni te cuento. Eso si, agradecidico que soy y estoy. Gracias por leer hasta aquí. ¿Porque has llegado hasta aquí, verdad? Voy a probar. ¿Quien escribió el Quijote?